"Todas las tardes"



Doña Olvido tenía un problema, se olvidaba de las cosas…
Pero eso no le preocupaba, ya que enseguida se olvidaba de que las olvidaba.
Y se olvidaba del enojo de todas las tardes, cuando veía por la ventana a un desconocido caballero cruzar la cerca de su casa y cortar flores de su jardín. Doña Olvido salía furiosa, pero en cuanto él se acercaba para ofrecérselas ella ya había olvidado el atrevimiento y tan pronto se olvidaba, que olvidaba preguntarle quién era él para cortar flores de su jardín, y al instante ya no recordaba que eran sus flores, ni que primero lo había confundido con el jardinero y ni siquiera recordaba que había sentido un rubor adolescente de sólo pensar que podía ser un admirador desconocido…y Don Prudencio en cambio, se acordaba todas las tardes de cortar flores del jardín antes de entrar a casa, sólo para recordar a la niña enamorada que alguna vez había sido y para recordarle antes de entrar, que él era su marido.

El día...


El día estaba gris, pero de todos modos el niño salió a jugar con su perro.

LOS CUATRO ANIMALES SEDIENTOS. "Este es un mundo donde los lagos se convierten en cielo, los peces en aves y los grandes en niños".




Un alce, un venado, una cebra y un elefante caminaban a través de los
árboles, buscando un poco de agua para beber


Debían cruzar las montañas para encontrar el lago más cercano.

Al otro lado había una cabaña de la que salía un cálido humo. Se
acercaron para mirar hacia adentro. Lo que vieron fue una niña
que tocaba el violín.

Llamaron a la puerta y y le preguntaron a la niña por el lago y
ella les respondió que estaba arriba. Que el lago se había convertido
en el cielo y que humedecía las estrellas.

Sacó de la casa una escalera para que pudieran subir a beber y así lo
hicieron. Todos saciaron su sed y eligieron cada uno una estrella para
vivir por siempre, mientras la niña tocaba su violín.
FIN

Y acá va...Simon/a caracol/a


Si el caracol es hermafrodita y ya su género gramatical es masculino... entonces ¿ xq no lo vestimos con otros géneros para que se vea un poco femenino che?... qué tanto!

Y para no quedar mal con el sexo opuesto...una versión con predominio masculino.

Caperucita Roja



Caperucita es sorprendida por el lobo camino a casa de su abuelita,
quien la convence de tomar el camino del bosque, siendo el más largo.

El lobo le gana de mano, llega a la casa, encierra a la abuela en el
armario y se viste como ella para engañar y comer a Caperucita.

El leñador oye los gritos de Caperucita, acude en su ayuda y ahuyenta
al lobo. FIN

Acuarelas

La luna y el perro

Panorámicas

Técnica: Lápices acuarelados





Cuentos II



LOS TRES CERDITOS
(Adaptación de un cuento de los Hnos Grimm)
Ilustraciones de Silvina Franzani

En un bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. Un día decidieron construirse unas casitas para protegerse del lobo.
-Construiré una casita de paja. Acabaré enseguida y así podré ir a jugar - dijo el cerdito pequeño.
-Yo la construiré de madera. Pesa poco y no me cansaré - dijo el cerdito
mediano.

-Pues yo la haré con ladrillos y, aunque me cueste más tiempo y esfuerzo, será más resistente - dijo el mayor.
Una mañana, apareció el lobo y empezó a perseguir a los cerditos. Ellos se escondieron de inmediato en sus casas; el pequeño en la de paja, el mediano en la de madera y el mayor en la de ladrillo.
-Aunque os escondáis, os atraparé. Soplaré y soplaré y las casitas derrumbaré - gritó el lobo.
El lobo llegó a la casita de paja y, de un soplido, la derrumbó.




Entonces el cerdito pequeño corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano, mientras el lobo lo perseguía.
-Ábreme la puerta, que el lobo me quiere comer! - gritaba.
Los dos cerditos se encerraron en la casa de madera, pero el lobo llegó, sopló, y la casita derribó.
- Corramos a casa de nuestro hermano! - dijeron los cerditos. Y se fueron tan deprisa como sus patas se lo permitieron.




Cuando los tres cerditos estuvieron en la casa de ladrillo, cerraron bien todas las puertas y ventanas y pusieron una olla con agua al fuego.
-Ahora os escogeré a los tres- dijo el lobo antes de empezar a soplar.
Sopló tan fuerte como pudo, pero la casita era muy resistente y no logró derribarla. Después intentó entrar por la puerta y por las ventanas, pero estaban bien cerradas. Finalmente, trepó hasta el tejado y descendió por el interior de la chimenea. Entonces cayó sobre el agua hirviendo que habían puesto los cerditos al fuego y se ecaldó.
Escapó de allí aullando y se cuenta que nunca más quiso comer un cerdito.


Fin